¿Qué come el topo? La alimentación de los topos y su comida favorita

¿Te preguntas qué come el topo, ese pequeño mamífero excavador que deja montículos de tierra en tu jardín? El topo es un verdadero misterio para muchos de nosotros: nunca lo vemos, pero sí que observamos los montículos de tierra que deja a su paso. Su presencia es muy frecuente en nuestros jardines, campos y bosques. La alimentación del topo es un elemento clave de su modo de vida, y es principalmente para alimentarse por lo que excava sus galerías. Vamos a desmontar un mito de entrada: el topo no es un roedor como el topillo. No, es un insectívoro especializado en la caza subterránea.

En este artículo te daremos una respuesta completa sobre el régimen alimentario del topo y su búsqueda de comida. Exploraremos a fondo sus hábitos alimenticios, sus presas favoritas, las originales técnicas que utiliza para cazar y su papel en el equilibrio de la naturaleza. El topo, un mamífero insectívoro fuera de serie El topo es un pequeño mamífero que excava galerías bajo tierra y que pertenece a la familia de los Tálpidos (para que nos entendamos, es un insectívoro). Es conocido por su modo de vida subterráneo y sus toperas. A diferencia de los roedores, el topo no se comerá tus plantas ni tus raíces.

El régimen alimentario del topo se compone en su inmensa mayoría de insectos e invertebrados. Por cierto, ya verás lo que hace con las lombrices de tierra. ¡No te lo esperas!

El cuerpo del topo es completamente cilíndrico, lo que le permite vivir con gran facilidad en sus galerías. Sus potentes patas le sirven para excavar sus galerías en busca de comida, pero también para avanzar por sus túneles. Y si nos fijamos en su cabeza, nos damos cuenta de que tiene un hocico alargado. Pues sí, tiene un olfato muy fino que le permite oler las lombrices en sus galerías e incluso a través de varios centímetros de tierra. Para que te hagas una idea, ¡su olfato le permite detectar una lombriz de tierra a través de 7 cm de arcilla!

Y si no consigue olerlas a través de la tierra, ¡imagínate que su hocico está cubierto de vibrisas (unos pelos ultrasensibles) que le permiten detectar la más mínima vibración de las lombrices o de los insectos en sus galerías!
¿Sabías que como el topo no acumula ninguna reserva de grasa, muere si no se alimenta durante 6 horas? Tiene unas necesidades energéticas y calóricas muy importantes, por eso debe comer al menos el 30 % de su peso en lombrices de tierra cada día (lo que supone una media de 20 lombrices diarias como mínimo). Por lo general, lo que come el topo equivale a su propio peso en lombrices cada día, o sea, 100 gramos.

Pero ¿acaso el topo se conforma únicamente con comer lombrices de tierra? ¿Qué come aparte de las lombrices que caen en sus galerías?

El menú principal del topo: un festín de invertebrados Todas las fuentes científicas coinciden en una cosa: la alimentación del topo se basa en su inmensa mayoría en lombrices de tierra. ¡Y eso viene muy bien, porque en una hectárea de terreno hay aproximadamente una tonelada de lombrices! Así que nunca le faltarán. Por tanto, entre el 80 % y el 90 % de su dieta se compone de las lombrices que captura en cuanto caen en sus túneles. ¡Ahora entiendes por qué el topo excava esas galerías que desfiguran tu jardín! De hecho, excava tantas galerías porque estas funcionan como una telaraña que le permite capturar su comida con gran facilidad.

Pero el topo no se limita solo a las lombrices de tierra; también come una enorme cantidad de insectos e invertebrados diferentes. ¿Qué otro tipo de alimento para topos se encuentra bajo tierra?

  • Larvas de insectos: típulas, larvas de coleópteros (como el escarabajo sanjuanero y la gallina ciega).
  • Orugas.
  • Babosas y caracoles.
  • Milpiés y ciempiés.
  • Ciertos insectos de caparazón duro.
  • Pequeños mamíferos: es muy raro, pero sucede. El topo puede atacar a pequeños mamíferos que se aventuran en sus galerías.

Se suele creer erróneamente que los topos atacan las raíces y los cultivos, pero no es así. El topo no se alimenta ni de tubérculos, ni de raíces, ni de plantas. Puede dañarlas y seccionar algunas raicillas al excavar sus galerías, pero jamás se las comerá. En este sentido, no representa una verdadera amenaza para los cultivos mientras no llene el terreno de toperas.

1.Las despensas subterráneas de los topos

Ahora te estarás preguntando… «Pero ¿de qué estamos hablando? ¿Es que el topo tiene una nevera para conservar su comida y comérsela más tarde?».

¡Pues la realidad es todavía más ingeniosa! El topo tiene cavidades excavadas especialmente para que sirvan de despensa y, en efecto, ¡hace acopio de lombrices de tierra! Y para lograr almacenar lombrices sin que se escapen de las galerías, ha desarrollado una técnica muy particular: las paraliza con un mordisco preciso en la cabeza. ¡Y una vez que la lombriz está paralizada, se conserva y permanece inmóvil!

La despensa de un topo es una auténtica reserva de comida que le permite sobrevivir sobre todo durante períodos de escasez o sequía, cuando el suelo está más duro para excavar. Para darte una cifra real, ¡en una sola de estas despensas se han llegado a observar más de 1200 lombrices de tierra y 18 gallinas ciegas! Es decir, ¡en la misma despensa del mismo topo se encontró más de un kilogramo de lombrices!

2.Mitos y verdades sobre la alimentación del topo

Cuando se habla del topo, como es un animal que vive bajo tierra, a menudo circulan muchas ideas preconcebidas. Por eso, vamos a analizarlas juntos.

El topo es ciego: El topo no es ciego, pero sus ojos solo le permiten distinguir diferencias de luminosidad. Utiliza su olfato, su oído y sus vibrisas para encontrar a sus presas.

Hay que darle comida al topo: El topo es un animal que ha evolucionado bajo tierra y tiene todas las características necesarias para encontrar su alimento sin intervención humana, como hemos visto desde el principio.

  • El topo es hemofílico: No, el topo es un mamífero que da a luz a sus crías, por lo que no puede ser hemofílico; si lo fuera, se desangraría en cada parto.
  • El topo puede comer veneno para topos: No, como ya hemos visto, el topo solo come invertebrados o insectos vivos. No come materia inerte. Por lo tanto, el veneno para topos no tiene absolutamente ningún efecto.
  • El topo come raíces: Como hemos explicado antes, el topo es insectívoro y no consume vegetales, a diferencia del topillo.
  • El topo: indicador de un suelo sano y posible aliado del jardinero

Cuando tenemos topos en el jardín, enseguida vemos su actividad como la de una plaga. Pero a través de sus galerías, el topo también desempeña un papel beneficioso en el ecosistema. De hecho, puede contribuir a regular las poblaciones de insectos dañinos.es.

De hecho, la actividad del topo también quiere decir que tienes un suelo sano, ya que significa que está lleno de lombrices de tierra. Y la presencia de lombrices es señal de que tu suelo es rico en materia orgánica y nutrientes.

Así que si te preguntas qué significa tener un topo en el jardín, ya tienes la respuesta: tu jardín está sano. Y al alimentarse de larvas, también puede limitar la prolifération de gusanos blancos y, con ello, proteger tus cultivos.

Por lo tanto, en ciertas condiciones, podemos ver al topo como un aliado.

3.Las consecuencias de la actividad del topo: las toperas y otros daños

Lo que come un topo es también el origen de los daños que causa en los jardines. De hecho, es para buscar su comida y almacenarla por lo que excava nuevas galerías cada día. Y nuevas galerías implican nuevos montículos de tierra.

Así que es por culpa de la comida de los topos, por culpa de lo que comen, que te encuentras con tantas toperas. Y, por desgracia, mientras el topo siga vivo, seguirá excavando nuevas galerías.

En un jardín bonito, en el que inviertes tu tiempo y tu dinero, bastan unos pocos días para que el topo lo transforme en un campo de minas. El topo no hiberna y se mantiene siempre muy activo, así que no esperes que pare por sí solo.

El segundo problema de los daños que causan los topos es que también provocan hundimientos del terreno. Un suelo removido por los topos puede hundirse bajo tus pies sin previo aviso. Tu jardín puede acabar lleno de hoyos y bultos por todas partes.

Por eso es importante y urgente actuar para contener al topo antes de que cause demasiados daños.

Hay un tercer daño causado por los topos: el daño visual. Efectivamente, un césped bonito, cubierto de toperas, ya no es un césped bonito.

Para los agricultores, los topos también pueden dificultar la cosecha. El topo no es peligroso en sí mismo, pero sus actividades y sus galerías lo hacen peligroso.

4.¿Cómo gestionar la presencia de los topos?

Cuando tienes topos en tu jardín, quieres actuar rápido para evitar que destruya todo tu trabajo.

Y para eso, te proponemos una solución basada en un método tradicional que te ayudará a gestionar el problema de los topos rápidamente.

Te invitamos a visitar nuestra tienda. Verás que no ofrecemos ningún tipo de repelente, sencillamente porque esa solución no funciona. Como mucho, los repelentes conseguirán que el topo se mueva unos centímetros, pero excavará nuevas galerías justo al lado. Y si tu jardín está cubierto de toperas, vas a necesitar un montón, pero un montón de repelentes.

¿Y qué pasa con los petardos? Pues lo mismo. Si los compras, te preguntarás: ¿en qué galería lo pongo? ¿Cuántos petardos necesito? ¿Y si la tierra está húmeda? ¿Si el topo vuelve, tengo que comprar más?

No. Nosotros apostamos por una solución tradicional: la trampa Putange, utilizada desde la época del rey Luis XVI en el Palacio de Versalles. Y si esta trampa sigue existiendo hoy en día, es porque funciona. La trampa que vendemos no necesita ni pilas, ni paneles solares, ni veneno, ni cebo, ni productos químicos…

Es completamente mecánica y la entregamos con el método que te permitirá tener la certeza de controlar la presencia de los topos. Entra en nuestra tienda; allí encontrarás tu solución.

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